Las meriendas y las medias mañanas son las ingestas del día donde peores elecciones se suelen hacer.

Es aquí donde más solemos tirar de alimentos procesados porque son cómodos de comer, fáciles de transportar y a los niños suelen gustarles mucho.

¿A qué alimentos procesados nos estamos refiriendo?

  • Bollería de todo tipo: son productos elaborados con harinas refinadas, grasas de mala calidad (normalmente grasas vegetales refinadas) y con grandes cantidades de azúcar.

  • Galletas: podríamos perfectamente incluir las galletas dentro de la bollería, pero todavía hay personas que no las identifican en ese grupo por eso las mencionamos específicamente. Las galletas tienen una composición nutricional igual a la bollería: harinas refinadas, grasas vegetales de mala calidad y azúcar. A efectos prácticos hay poca diferencia entre ofrecer una galleta u ofrecer un donut.

  • Derivados lácteos: danoninos, actimel, yogures de sabores, etc. Este tipo de productos tienen, además, unas campañas de márketing detrás que hace que a muchos padres y madres les resulte difícil identificarlos como poco saludable. Reclamos como enriquecido en calcio o ayuda a tus defensas hacen que los consumidores crean que están ante un alimento sano. Pero en la mayoría de los casos son productos con baja calidad nutricional y cargados de azúcares.

  • Fiambres y embutidos en bocadillo: los fiambres y embutidos (incluida la pechuga de pavo y el jamón cocido) se engloban dentro de las carnes procesadas y su consumo está relacionado con mayores probabilidades de padecer determinadas patologías como el cáncer colorectal. Su consumo está desaconsejado.

  • Sandwiches de cremas de cacao tipo Nocilla o Nutella: este tipo de cremas llevan muchísimo azúcar, grasa de baja calidad y poquísimo cacao y avellanas.

  • Zumos: beber un zumo y tomar una pieza de fruta no es lo mismo. Entre otras cosas porque perdemos la masticación y la saciedad.

Ahora que ya sabemos que NO hay que ofrecer en las meriendas y medias mañanas, vamos con algunas opciones saludables:

  • Fruta: lo mejor es que sea local y de temporada. Frutas como el plátano o la mandarina son fáciles de transportar y vienen con su propio envoltorio biodegradable

  • Frutos secos enteros: para niñas y niños mayores de 5 años ya que en más pequeñitos hay riesgo por atragantamiento. Los frutos secos mejor al natural o tostados.

  • Bocadillos de pan integral: evitando los rellenos a base de fiambres y embutidos. Aquí te dejo algunos ejemplos, puedes consultar más en mi post de bocadillos saludables:

    Sardinillas

    Atún con pimientos

    Filete de pollo con rodajas de tomate

    Hummus o guacamole

    Aguacate y pavo a la plancha

    Lechuga, tomate y mozzarella

  • Lácteos: naturales y sin azúcar añadido. Por ejemplo, un vaso de leche entera o de bebida vegetal, yogur natural, yogur de soja o queso fresco.

  • Fruta desecada: igual que con los frutos secos, hay que tener cuidado en niños pequeños por los atragantamientos. Puedes ofrecerle dátiles, orejones, pasas, etc.

  • Tostada con crema de cacao casera: sustituímos la nocilla por una crema de cacao hecha en casa.

  • Galletas de avena y plátano: muy fáciles de hacer siguiendo la receta de galletas de Cocinando Con Ciencias

  • Banana bread: es un bizcocho de plátano, avena y huevo. Una vez hecho dura entre 4 y 5 días. Mira la receta de bizcocho de avena y plátano de Cocinando con Ciencias.

Como ves, hay un montón de opciones de meriendas sin tener que recurrir a alimentos procesados.

Si estás preocupada por la alimentación de tus hijos e hijas y necesitas ayuda no dudes en ponerte en contacto conmigo.